Torsión estomacal en perros: síntomas y qué hacer ahora mismo

Si su perro tiene la panza hinchada, hace arcadas pero no vomita nada, babea mucho y no logra acomodarse, es una emergencia que pone en riesgo su vida: llévelo de inmediato a un veterinario de urgencias. La torsión estomacal, o dilatación-vólvulo gástrico (DVG, “GDV” en inglés), pasa cuando el estómago se llena de gas y puede girar sobre sí mismo; sin tratamiento puede causar la muerte en cuestión de horas. Llame a la clínica mientras va en camino. No espere a ver si se le quita y no intente curarlo en casa.

Aquí encontrará una lista de qué hacer en los primeros cinco minutos, una tabla de síntomas, la razón por la que nadie puede distinguir en casa una dilatación simple de una torsión, y lo que dicen los estudios sobre riesgo, supervivencia y prevención, incluidos los puntos donde no coinciden.

Qué hacer en los primeros cinco minutos

La lista parte de la indicación del Manual Merck de Veterinaria de buscar atención veterinaria inmediata cuando hay signos. Las sugerencias para el traslado son sentido común en una emergencia, no resultados de un ensayo clínico.

  1. Llame ya a su veterinario o a un hospital veterinario con urgencias las 24 horas y diga: “Creo que mi perro tiene torsión de estómago.” Si su clínica está cerrada, revise su mensaje de voz o sus redes para encontrar el servicio de guardia. No ponemos teléfonos porque cambian según la ciudad.
  2. Salga de inmediato. Si alguien más puede manejar, que maneje esa persona mientras usted mantiene tranquilo al perro. No pierda tiempo buscando información ni tomando fotos.
  3. No le dé de comer. Pregunte a la clínica por teléfono si debe darle agua. Las fuentes veterinarias revisadas no incluyen ningún primer auxilio para el dueño, salvo llevar al perro a la clínica.
  4. No le provoque el vómito, no le apriete ni le dé masaje en la panza, no lo saque a caminar “para que se le pase” y no le dé ninguna medicina (antigás, antivomitivos, analgésicos), a menos que el veterinario se lo indique.
  5. Dígale a la clínica a qué hora comió o bebió por última vez, cuándo empezaron los signos, la raza y el peso, si ha tenido cirugías (sobre todo le quitaron el bazo) y qué medicamentos toma.

Síntomas de la torsión estomacal en perros

Los signos pueden aparecer de golpe. Al principio el estómago puede atrapar gas sin que se note hinchazón, así que una panza de aspecto normal no descarta una torsión. La tabla junta los signos descritos por el Manual Merck de Veterinaria (versión para profesionales, revisión completa de agosto de 2025) y por PetMD (actualizado en febrero de 2024; en inglés).

Signos de dilatación-vólvulo gástrico en el perro, del inicio a la fase avanzada.
Fase Qué puede notar Comentario
Inicial Arcadas sin vómito (intenta vomitar y sale poco o nada), a veces espuma blanca Merck menciona las arcadas improductivas entre los primeros signos.
Inicial Mucha saliva, babeo abundante Merck: hipersalivación.
Inicial Inquietud, da vueltas, no se puede echar Muchas veces parece ansiedad.
Inicial a avanzada Abdomen hinchado o duro Merck indica que la distensión puede ser aguda o progresiva. PetMD advierte que la hinchazón puede no verse al inicio.
Inicial a avanzada Dolor abdominal: se queja, se encorva o adopta una postura “de oración” No le apriete la panza para comprobarlo.
Avanzada Respiración rápida y superficial, jadeo que no se explica por calor ni ejercicio Merck: el estómago distendido puede comprimir el tórax y dificultar la respiración.
Avanzada (choque) Encías pálidas, pulso débil, corazón acelerado, debilidad, colapso Etapa crítica (Merck).

Merck incluye los signos de más de 6 horas de evolución antes de la revisión entre los factores relacionados con la muerte a corto plazo.

Dilatación simple o torsión: por qué no se distingue en casa

Los veterinarios separan dos situaciones. En la dilatación gástrica simple, el estómago está estirado por gas y líquido. En el vólvulo, además, se giró: eso atrapa el gas, puede cortar el riego sanguíneo y causar choque. Según Merck, las radiografías permiten diferenciarlas.

Dilatación gástrica simple y dilatación-vólvulo gástrico.
Dilatación gástrica simple Dilatación-vólvulo (DVG)
Qué pasa Estómago estirado por gas y líquido El estómago estirado además giró
¿El dueño puede distinguirlas? No. Los signos se parecen. Se necesita un veterinario y, normalmente, radiografías.
¿El veterinario siempre las distingue rápido? Casi siempre, pero no siempre. Un reporte de caso alemán de 2025 describe una torsión de 360 grados difícil de separar de una dilatación simple en las primeras radiografías. Es un solo caso: muestra que puede haber errores, no qué tan seguido ocurren.
Qué hacer con seguridad Tratar todo caso sospechoso como torsión e ir a urgencias.

Algunas páginas dicen que los signos “leves” (ruidos en la panza, eructos en un perro que todavía come) se pueden observar un rato. No encontramos ningún estudio veterinario que respalde esa forma de clasificar, y todas las fuentes veterinarias revisadas recomiendan atención urgente ante la sospecha.

Qué perros tienen más riesgo

La torsión afecta sobre todo a perros grandes y gigantes con tórax profundo. No encontramos datos de incidencia por raza en México en las fuentes revisadas; las cifras de abajo son de Reino Unido y Estados Unidos y así se indican.

Algunas cifras de riesgo por raza y tamaño (datos del Reino Unido y de EE. UU.).
Estudio Población Resultados
Glickman et al., JAVMA 2000 (PMID 10638316), EE. UU. 1.914 perros de 11 razas grandes y gigantes, seguidos de forma prospectiva 23 y 26 casos por 1.000 perros-año en razas grandes (23 a 45 kg) y gigantes (más de 45 kg). Incidencia acumulada de 5,7 %. De 105 perros con DVG, 30 (28,6 %) murieron.
O’Neill et al., J Small Anim Pract 2017 (PMID 28833166), Reino Unido 77.088 perros atendidos en 50 clínicas de urgencias 492 perros (0,64 %) tenían DVG presunta. En comparación con los mestizos, las probabilidades (odds ratio) fueron 114,3 veces mayores en el Gran Danés, 84,4 en el Akita y 82,9 en el Dogo de Burdeos. Subían con la edad hasta los 12 años. Es población de urgencias, así que exagera el riesgo del total de perros.
McCord et al., JAVMA 2026 (PMID 41349220), EE. UU. 47.444 perros, 170 casos reportados por los dueños Más probabilidad en perros de raza, machos, perros de más de 40 kg, perros delgados y Poodles (caniches) y sus cruzas.

Merck agrega entre las razas de riesgo al Pastor Alemán, el Setter Gordon, el San Bernardo y el Basset Hound. Los estudios se centran en perros grandes y dicen poco sobre razas pequeñas.

Factores de riesgo: qué está respaldado y qué se contradice

Factores de riesgo reportados y qué tan sólidas son las pruebas.
Factor Qué muestran los estudios Solidez y reservas
Raza grande o gigante, tórax profundo Constante en datos británicos y estadounidenses. Sólida.
Edad avanzada Más riesgo con la edad (Glickman 2000; O’Neill 2017). Constante.
Pariente directo con DVG Más riesgo (Glickman 2000, PMID 11128539). Merck habla de un factor de riesgo “comprobado”. Sólida. Avise al criador y a su veterinario.
Extirpación previa del bazo Probabilidad 5,3 veces mayor en un estudio (Sartor 2013, PMID 23634682; intervalo de confianza de 1,1 a 26,8). Moderada; mucha incertidumbre.
Macho Más riesgo en Glickman 1997 (PMID 9138229) y McCord 2026. Merck no reporta predisposición por sexo. Contradictoria.
Perro flaco Más riesgo en Glickman 1997 y McCord 2026. Moderada.
Come muy rápido; mucho volumen por comida Más riesgo (Glickman 1997 y 2000; Raghavan 2004, PMID 15131099). Moderada; datos reportados por los dueños.
Una sola comida al día Más riesgo en Glickman 1997. McCord 2026 no encontró relación con el número de comidas. Contradictoria. Repartir las comidas no hace daño, pero su efecto protector no está comprobado.
Plato elevado Glickman 2000 atribuyó cerca de 20 % (razas grandes) y 52 % (gigantes) de los casos al plato elevado. Merck recomienda evitar los platos elevados. Débil a moderada; una sola cohorte, sin replicar en las fuentes revisadas.
Grasa o aceite entre los cuatro primeros ingredientes de las croquetas Riesgo 2,4 veces mayor en 85 casos (Raghavan 2006, PMID 16397192); McCord 2026 no encontró relación con el tipo de dieta. Débil y sin confirmar.
Ejercicio justo después de comer Desaconsejado por Merck. No encontramos ningún estudio controlado que lo pruebe. Solo opinión de expertos.

El tamaño, la raza, la edad y los antecedentes familiares son los factores en los que sí se puede confiar. Las reglas de alimentación son razonables y no hacen daño, pero no están comprobadas: ninguna elimina el riesgo ni justifica esperar si aparecen signos.

Supervivencia: por qué las cifras no coinciden

Resultados reportados de la DVG y qué mide cada cifra.
Fuente Cifra Qué se contó
Glickman 2000 (EE. UU.) Murió 28,6 % (30 de 105) Cohorte prospectiva de razas grandes y gigantes.
Sharp 2020 (Tufts, EE. UU., PMID 32077192) Sobrevivió 64,1 % de 498 perros; 83,5 % sin contar a los sacrificados antes de la cirugía A 116 perros se les practicó la eutanasia al llegar, sin cirugía; para los autores, eso explica la mayoría de las muertes.
O’Neill 2017 (Reino Unido) Sobrevivió 49,7 % de los perros que llegaron vivos; 79,3 % de los operados Cerca de la mitad de los dueños eligió la cirugía.
Merck (agosto de 2025) 20 %, 20 a 45 % y 25 a 30 % en animales tratados La misma página da cifras distintas en secciones distintas.

De los perros que llegan a cirugía, la mayoría sobrevive. Muchas muertes en estas series son eutanasias antes de operar, y un estudio australiano encontró que los perros sin seguro tenían unas cinco veces más probabilidad de recibir eutanasia antes de la cirugía que los asegurados (Anderson 2021, PMID 33896404; solo se conocía el seguro de 69 perros, así que la estimación es imprecisa; datos de Australia). Si le preocupa el costo, dígalo por teléfono a la clínica y pregunte qué opciones hay, pero no retrase la salida para decidirlo.

Qué pasa en la clínica

Merck señala como metas inmediatas recuperar el volumen de sangre y descomprimir el estómago, con suero intravenoso, oxígeno y una sonda gástrica o una aguja. La cirugía devuelve el estómago a su lugar, busca tejido dañado y suele incluir una gastropexia, que fija el estómago a la pared del abdomen. Descomprimir sin operar tiene una tasa de recaída “extremadamente alta”.

Gastropexia preventiva

Según el Manual Merck, no se ha demostrado que la gastropexia evite la hinchazón (dilatación gástrica), pero debería evitar el vólvulo que pone en peligro la vida. La evidencia es retrospectiva:

  • En 61 perros seguidos una mediana de 717 días, ninguno tuvo DVG después de una gastropexia incisional, aunque 3 de 27 operados de forma preventiva (11,1 %) tuvieron dilatación repetida sin vólvulo (Benitez 2013, PMID 23535748).
  • En 766 perros, solo 61 operaciones fueron programadas; hubo complicaciones directas en el sitio de la gastropexia en 3 perros (0,4 %) (de la Vega 2023, PMID 37908004).
  • Tras operar una DVG con gastropexia en la línea media ventral, 6,4 % de 203 perros presentó después signos de dilatación o DVG (Ullmann 2016, PMID 26459100).

No encontramos ningún ensayo aleatorizado. Es una cirugía: platique con su veterinario sobre el riesgo de la raza, los antecedentes familiares, la edad y el costo.

Mitos y realidades

Afirmaciones comunes sobre la torsión estomacal, revisadas con las fuentes.
Afirmación Veredicto
“Un perro con torsión siempre vomita.” No. El signo típico son las arcadas sin que salga nada.
“No tiene la panza hinchada, entonces no es torsión.” No se puede dar por hecho. La hinchazón puede no verse al inicio.
“Lo puedo aliviar en casa.” No. PetMD afirma que no hay remedios caseros, y el tratamiento descrito por Merck es hospitalario.
“Siempre es mortal.” No. Cerca de 80 % de los perros que llegan a cirugía sobreviven en varias series. Sin tratamiento, sí es mortal.
“El plato elevado protege.” Sin respaldo. El único estudio que lo evaluó lo relacionó con más riesgo.

Si su perro tiene más riesgo: qué hacer hoy

  • Guarde en su celular los datos del servicio de guardia de su clínica y la dirección del hospital veterinario con urgencias 24 horas más cercano, y calcule cuánto se tarda en llegar.
  • Pregunte a su veterinario si la raza y los antecedentes familiares de su perro justifican una gastropexia preventiva.
  • Use hábitos que no hacen daño: porciones más chicas, ritmo más lento si come muy rápido y reposo tranquilo después de comer.
  • Avise a cualquier veterinario si a su perro le quitaron el bazo.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los primeros síntomas de torsión estomacal en un perro?

Arcadas sin vómito, mucha saliva e inquietud, a veces con la panza hinchada. La hinchazón puede no notarse al principio: llame a urgencias sin esperar.

¿Qué tan rápido puede morir un perro por torsión?

No hay un tiempo fijo. Merck relaciona los signos de más de 6 horas antes de la revisión con mayor riesgo de muerte a corto plazo. Trate todo caso sospechoso como emergencia.

¿Puedo saber yo si es dilatación o torsión?

No. Se necesita un veterinario y normalmente radiografías. Trate todo caso sospechoso como torsión.

¿Qué no debo hacer?

No le provoque el vómito, no le apriete la panza, no le dé comida ni medicinas y no retrase el traslado.

¿Se salvan los perros con torsión estomacal?

Muchos sí. En varias series sobrevivió cerca de 80 % de los perros que llegaron a cirugía, pero las cifras cambian según cuántos reciben eutanasia antes de operar.

¿Un plato elevado o un plato lento previene la torsión?

Para el plato elevado, la evidencia apunta en sentido contrario (Glickman 2000). Para los platos lentos, no encontramos ningún ensayo que demuestre que eviten la DVG.

Fuentes

  1. Manual Merck de Veterinaria (versión para profesionales, es-us). Dilatación y vólvulo gástrico en pequeños animales. Revisión completa agosto de 2025. merckvetmanual.com/es-us
  2. PetMD. Bloat in Dogs. Updated February 29, 2024. petmd.com
  3. Glickman LT, Glickman NW, Schellenberg DB, Raghavan M, Lee TL. Incidence of and breed-related risk factors for gastric dilatation-volvulus in dogs. J Am Vet Med Assoc. 2000;216(1):40-45. PMID 10638316. DOI 10.2460/javma.2000.216.40.
  4. Glickman LT, Glickman NW, Schellenberg DB, Raghavan M, Lee T. Non-dietary risk factors for gastric dilatation-volvulus in large and giant breed dogs. J Am Vet Med Assoc. 2000;217(10):1492-1499. PMID 11128539. DOI 10.2460/javma.2000.217.1492.
  5. Glickman LT, Glickman NW, Schellenberg DB, Simpson K, Lantz GC. Multiple risk factors for the gastric dilatation-volvulus syndrome in dogs: a practitioner/owner case-control study. J Am Anim Hosp Assoc. 1997;33(3):197-204. PMID 9138229. DOI 10.5326/15473317-33-3-197.
  6. Raghavan M, Glickman N, McCabe G, Lantz G, Glickman LT. Diet-related risk factors for gastric dilatation-volvulus in dogs of high-risk breeds. J Am Anim Hosp Assoc. 2004;40(3):192-203. PMID 15131099. DOI 10.5326/0400192.
  7. Raghavan M, Glickman NW, Glickman LT. The effect of ingredients in dry dog foods on the risk of gastric dilatation-volvulus in dogs. J Am Anim Hosp Assoc. 2006;42(1):28-36. PMID 16397192. DOI 10.5326/0420028.
  8. O’Neill DG, Case J, Boag AK, et al. Gastric dilation-volvulus in dogs attending UK emergency-care veterinary practices: prevalence, risk factors and survival. J Small Anim Pract. 2017;58(11):629-638. PMID 28833166. DOI 10.1111/jsap.12723.
  9. McCord MA, O’Brien J, Ryave J, et al. Gastric dilatation-volvulus is associated with Poodle breeds, increased body size, and male sex, but not primary diet type or anxiety in the Dog Aging Project cohort. J Am Vet Med Assoc. 2026;264(4). PMID 41349220. DOI 10.2460/javma.25.09.0609.
  10. Sharp CR, Rozanski EA, Finn E, Borrego EJ. The pattern of mortality in dogs with gastric dilatation and volvulus. J Vet Emerg Crit Care. 2020;30(2):232-238. PMID 32077192. DOI 10.1111/vec.12932.
  11. Anderson S, Stevenson MA, Boller M. Pet health insurance reduces the likelihood of pre-surgical euthanasia of dogs with gastric dilatation-volvulus in the emergency room of an Australian referral hospital. N Z Vet J. 2021;69(5):267-273. PMID 33896404. DOI 10.1080/00480169.2021.1920512.
  12. Sartor AJ, Bentley AM, Brown DC. Association between previous splenectomy and gastric dilatation-volvulus in dogs: 453 cases (2004-2009). J Am Vet Med Assoc. 2013;242(10):1381-1384. PMID 23634682. DOI 10.2460/javma.242.10.1381.
  13. Benitez ME, Schmiedt CW, Radlinsky MG, Cornell KK. Efficacy of incisional gastropexy for prevention of GDV in dogs. J Am Anim Hosp Assoc. 2013;49(3):185-189. PMID 23535748. DOI 10.5326/JAAHA-MS-5849.
  14. de la Vega M, Ralphs SC. Outcomes and complications of prophylactic incisional gastropexy in 766 dogs (2009-2019). BMC Res Notes. 2023;16(1):300. PMID 37908004. DOI 10.1186/s13104-023-06595-6.
  15. Ullmann B, Seehaus N, Hungerbuhler S, Meyer-Lindenberg A. Gastric dilatation volvulus: a retrospective study of 203 dogs with ventral midline gastropexy. J Small Anim Pract. 2016;57(1):18-22. PMID 26459100. DOI 10.1111/jsap.12406.
  16. Lang A, Bohme S, Kuhn V, Rayher S, Lautersack O. Diagnostic challenges of a 360 degree gastric dilatation volvulus in a dog: a case report [German]. Tierarztl Prax Ausg K Kleintiere Heimtiere. 2025;53(3):167-172. PMID 40513607. DOI 10.1055/a-2589-3449.

Este artículo es información general. No sustituye la opinión de un veterinario ni puede diagnosticar a su perro. Si su perro muestra alguno de los signos descritos, comuníquese de inmediato con un veterinario de urgencias.